domingo, 13 de junio de 2021

Como agua para chocolate - Laura Esquivel

Laura Esquivel nació el 30 de septiembre de 1950 en México DF. Cursó estudios de educadora, así como de teatro y creación dramática, y se especializó en teatro infantil, fue cofundadora del Taller de Teatro y Literatura Infantil, adscrito a la Secretaría de Educación Pública. En 1980 Laura Esquivel se introdujo en la creación de guiones cinematográficos, debutando en 1985 con el guión de la película Chido One, el Tacos de Oro, nominada por su argumento para el premio Ariel de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de México. En 1987 su obra de teatro infantil Viaje a la isla de Kolitas obtuvo una acogida muy favorable, manteniéndose en cartel durante un año en la capital mexicana. Pero fue su primera novela, Como agua para chocolate, la que le deparó un enorme éxito comercial y fue llevada al cine por su entonces esposo Alfonso Aráu en 1992 y galardonada con 10 premios Ariel de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas. Tanto la película como el libro, traducido a más de 30 idiomas, tuvieron mucho éxito en diversos países. En 1994 le otorgaron el Premio ABBY (American Bookseller Book of the Year), galardón que por vez primera fue concedido a una escritora extranjera. Su segunda novela, La ley del amor, apareció en 1994. (escritores.org, 2013). Como agua para chocolate, es una historia que se desarrolla en Piedras Negras Coahulia, justamente en la época de la revolución mexicana, aunque solo como referencia ya que nada tiene que ver con los hechos ocurridos durante este movimiento. Es una historia de amor prohibido mezclada con las tradiciones de la época y con un toque de la gastronomía mexicana, la cual, en cada capítulo del libro nos va relatando una receta diferente. Tita es la menor de las tres hijas de Elena, desde pequeña descubrieron que la única forma en que podía calmar su llanto era con el olor a sopa, por lo que siempre estaba en la cocina junto a Nacha. Al pasar de los años ya convertida en señorita, Tita conoce a Pedro, de quien se enamora profundamente y este a su vez, le corresponde, pero al momento en que decide casarse con ella y acude a pedir su mano le es negada, ya que, su destino era cuidar de su madre hasta la muerte, por ser la hija menor, sin embargo, le es concedida la mano de Rosaura, la hija mayor, Pedro acepta casarse con ella con la intención de poder estar cerca de Tita. Doña Elena era una mujer de fuertes convicciones que no permitiría que se quebrantara su voluntad, a pesar de todo, Tita y Pedro continuaban viéndose a escondidas, algo de lo que Rosaura siempre estuvo consiente. Tiempo después, el matrimonio procrea un niño de quien Tita se hace cargo, pero con la sospecha de doña Elena de que continuaban viéndose a escondidas, esta decide enviarlos a vivir lejos para terminar con ese romance. Rosaura no se puede hacer cargo del niño porque ella está enferma, así tiene una nodriza que se encarga de atenderlo, pero desafortunadamente, ella muere, por lo que la única que se puede hacer cargo del pequeño es Tita. Las tragedias no dejan de abundar, el niño también muere y esto provoca que Tita pierda la cordura, por lo que su madre decide enviarla con el Dr. John con quien, luego de un tiempo, comienza a tener un romance. Las cosas comienzan a complicarse a un más, ya que doña Elena enferma de gravedad, por lo que Tita decide volver y estar con ella, ya estando comprometida con John. En este lapso. Pedro y Rosalba también vuelven al pueblo, ahora Tita está con un gran conflicto, ya que, esta entre la espada y la pared al tener que decidir entre su matrimonio con John o seguir viviendo su romance secreto con Pedro. Esta novela que es narrada por la nieta de Pedro y Rosaura, es una historia llena de pasión y mucha magia, la forma en que la historia ser va desarrollando y poco a poco nos va envolviendo en su trama, nos hace llegar al punto de odiar a doña Elena, aborrecer ese carácter tan rígido y poco accesible, pero a su vez, nos hace viajar en un mundo desconocido para muchos y soñando con todos esos platillos tan típicos que le van dando un toque especial a la narración. Sin lugar a duda, son elementos que no solo nos hacen imaginar el contexto de la historia, sino que también nos llevan a querer degustar tan exquisitas recetas, por lo que todos nuestros sentidos se activan con esta historia. Definitivamente es una historia que vale la pena leer, y que no pasa de moda aun y cuando la época no sea tan moderna.

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